El corazón del misionero: ¿Por qué hemos perdido la urgencia?
La rutina y la comodidad son los mayores enemigos de la pasión evangelística.
Cuando dejamos de ver a las personas como ovejas sin pastor, el evangelismo se vuelve una carga en lugar de un privilegio.
La mirada de Jesús: Él no veía multitudes, veía necesidades eternas.
El costo de la indiferencia: Si realmente creemos que hay una eternidad en juego, nuestro silencio es el acto menos amoroso que podemos cometer.
Cómo reavivar el fuego: La pasión nace en el lugar secreto. No puedes amar al prójimo si no pasas tiempo con el Autor del amor.
Reto: Pide a Dios que esta semana te permita ver a una persona a través de Su lente de compasión.