Introducción
Muchas personas avanzan en la vida cumpliendo metas, pero
sintiendo un vacío interno. Logran objetivos, adquieren bienes y construyen
reputación, pero aún se preguntan: ¿Para qué estoy aquí?
Vivir con propósito no es simplemente tener metas; es
entender que tu vida tiene un significado mayor que tú mismo. Cuando descubres
tu propósito, tus decisiones adquieren dirección y tu esfuerzo adquiere
sentido.
La crisis de identidad moderna
La sociedad actual impulsa comparación constante. Redes
sociales, estándares irreales y presión externa generan confusión.
Sin claridad de propósito:
- Se
toman decisiones impulsivas
- Se
busca validación constante
- Se
pierde enfoque
El propósito actúa como brújula en medio del ruido.
Señales de tu vocación
Algunas pistas que revelan tu propósito:
- Aquello
que te apasiona profundamente
- Problemas
que sientes el deseo de resolver
- Habilidades
que otros reconocen en ti
- Situaciones
que despiertan tu compasión
La vocación suele estar conectada con el servicio.
Descubrir tus dones
Identifica:
- Tus
talentos naturales
- Experiencias
que te formaron
- Momentos
donde sentiste plenitud
Muchas veces, las pruebas que superaste se convierten en el
ministerio que estás llamado a ejercer.
Propósito y servicio
El verdadero propósito no es egoísta. Impacta a otros.
Cuando tu vida beneficia a alguien más, encuentras
satisfacción genuina.
Conclusión
Vivir con propósito transforma la rutina en misión. No se
trata solo de existir, sino de influir, servir y dejar huella. El propósito no
se improvisa, se descubre y se cultiva.

