Ética Ministerial

 Ética de Compromiso

Los ministros no han de ser capaces de dirigir la iglesia, sino que también deben ser hombres de carácter elevado, con cualidades que indiquen un auténtico desafío a seguir a Cristo.

 

I.              Una ética Irreprensible

 

1Ti. Presenta las normas éticas más altas para el ministro, en su vida personal, tanto como en su vida pública.

 

A.   El ministro debe tener templanza para controlar sus propios deseos carnales.

 

1.    No ser víctima de algún vicio. Alcohol, Tabaco, Drogas, o cualquier otro.

2.    No ser víctima de impulsos sexuales impropios.

a.    Relaciones sexuales con la esposa pero usando métodos degenerados, esto parece ser solo expresión de amor pero la realidad es un paso para el desliz moral que trae consecuencias trágicas.

b.    Relaciones extramaritales (adulterio)

c.    Relaciones sexuales con los del mismo sexo (homosexualidad)

d.    Relaciones con animales (zoofilia) y otros.

 

B.   El ministro debe tener cuidado en algunas prácticas que parecen ser inocentes

 

1.    Llevar a una dama en el carro

2.    Aconsejar a una hermana en un cuarto cerrado

3.    Visitar un hogar cuando el esposo no está. De preferencia que se acompañe de la pastora.

El testimonio de las personas que han vivido estas experiencias tristes basta para tomar medidas de prevención.

4.    Al ministrar a una hermana. (de preferencia solo ministrar a los del mismo sexo, pero si se hace necesario ministrar hermanas hay que tener los cuidados siguientes)

a.    Fijarse donde pone las manos

b.    No orar mucho tiempo solo por una

5.    No frecuentar platicas solo con una hermana y menos a solas

6.    No mostrar mucho interés por el ósculo santo

7.    Cuando hace algún regalo a una hermana, sea en compañía de su esposa

8.    No fijar sus ojos en partes comprometedoras del cuerpo de una hermana

9.    Al aconsejar no hacer preguntas morbosas o que hagan pensar que se está yendo por otro lado

10. No emitir palabras de doble sentido a una hermana

II.            Una Ética Económica

 

El ministro no tendrá éxito en el ministerio si está motivado fuertemente por el dinero y las cosas materiales.

 

A.   A veces su trabajo no es muy bien recompensado por la iglesia. Aunque su recompensa mayor debe ser la satisfacción de haber ayudado a otros. Luc. 18:29

 

B.   Algunas encuestas hechas en varios países indican que en muchos casos los pastores reciben menos que el sueldo mínimo legal.

 

C.   Aun si el ministro se ve en la necesidad de cumplir ciertas demandas de la iglesia

 

1.    Que use traje en días especiales

2.    Que su casa este presentable, con buenos muebles, etc.

3.    Que sus hijos estén presentables

4.    Que Él mismo este saludable y su familia

5.    Que tenga su propio vehículo para atender las emergencias de la iglesia

6.    Que sea caritativo como ejemplo de sus enseñanzas

7.    Que le dé suficiente tiempo  a la iglesia. Esto lleva a la necesidad de tener una criada en casa

8.    Que represente a la iglesia en conferencias, sesiones y otros. Esto lleva otros gastos aparte.

 

D.   Ante tal demanda, el Ministro debe tener los cuidados siguientes

 

1.    No debe caer en la tentación de conseguir dinero prestado

2.    No debe reclamar sus diezmos a la iglesia durante sus predicas

3.    No debe hacer compras al crédito. (se puede lucir bien sin grandes costos)

4.    Si por razones extremas se ve en la necesidad de pedir prestado, debe calcular y cumplir lo acordado.

5.    Debe orar a Dios, para que esto no se convierta en su debilidad. Ante el dinero ilícito, ante las ofertas del adulterio, o ante el abandono del ministerio.

Las Obras en la vida del creyente según Santiago, en un Contraste con la enseñanza de Pablo sobre la salvación por la fe aparte de las obras

 ¿Este pasaje de Santiago nos enseña que las obras son un componente necesario para la salvación?

Muchos responderían que Santiago no está diciendo que las obras son un requerimiento necesario para la salvación, pero un resultado necesario de la salvación. Otros objetarían que esto sigue haciendo que la salvación dependa de las obras. ¿Cómo se puede reconciliar este pasaje con la salvación sólo por gracia que nos enseña Pablo en Ro 3-5 y Ef 2? Veamos las siguientes observaciones:

Existen todas las indicaciones de que los lectores eran Cristianos. Ellos nacieron de arriba (1:18), poseen la fe en Cristo (2:1), y se llaman hermanos (1:21:192:12:143:14:115:75:105:125:19).

El hipotético 'alguno' de 2:14 se identifica como 'no de vosotros' en 2:16. Santiago supone que hay individuos entre sus lectores Cristianos que tienen fe sin obras.

El contexto está encerrado por el tema del juicio (2:133:1). El único juicio para los Cristianos es el Tribunal de Cristo, que está basado en las obras del creyente o en la falta de estas (1 Cor 3:132 Cor 5:10). Esto se ajusta exactamente a la preocupación de Santiago.

La palabra 'salvar' la utilizan los Cristianos comúnmente cuando son librados de algún problema (1 Cor 5:5) Santiago utiliza esta palabra para el posible destino de un Cristiano en 1:215:155:20. Y la usa en 2:14-26 para referirse a un Cristiano que es librado del indeseable destino de que se quemen sus obras en el Tribunal de Cristo (1 Cor 3:12-15) y perder sus recompensas (2 Jn 7-8). Por eso el provecho del que habla Santiago no es la salvación, sino las ventajas acumuladas en esta vida y la siguiente.

Santiago no está preocupado con la realidad de la fe de sus lectores, sino con la calidad (1:31:62:15:15) y la utilidad (1:121:262:142:162:20) de su fe. Santiago no está diciendo que la fe se va a manifestar a sí misma con obras, pero que sin obras la fe es inútil o sin provecho en esta vida y la siguiente. El mayor deseo de Stg es que los lectores se conviertan en 'hacedores de la Palabra' (1:22) que es lo mismo que 'hacedores de obras' para ser 'bienaventurado en lo que hace' (1:25). Por ejemplo, la fe que persevera en los problemas obtendrá una recompensa de Dios (1:3-12); y la fe que es misericordiosa hacia otros recibe la misericordia de Dios en el Tribunal de Cristo (2:8-13). Pero la fe que no trabaja es "inútil" para recibir estas bendiciones e 'inútil' para ayudar a otros (1:262:20). Por lo tanto, la palabra 'muerta' debe entenderse como 'nútil' o 'infructuosa' en lugar de 'no-existente'.

En 2:19 la fe de los demonios también demuestra la inutilidad de la fe sin obras. Su fe no los puede salvar de ninguna manera, porque es sólo una fe monoteísta, no una fe en Jesucristo. El punto de esta mención es porque ellos 'sólo' tiemblan, ellos no hacen ninguna buena obra para aliviar su terrible juicio. Su fe es inútil para ellos.

Muchos reconocen que cuando Santiago habla de ser 'justificados por obras' (2:212:242:25) Él no está hablando de justificación imputada que nos salva eternamente como la usa Pablo (Ro 3:24; 4:5). Esto sería contradictorio en la Biblia. Santiago está hablando de una vindicación delante de los demás. Pablo reconoce este uso de la palabra 'justificación' en Ro 4:2. Existen dos tipos de justificación en la Biblia. Una relacionada con la justicia práctica que nos vindica delante de las personas. La otra relacionada con la justicia judicial que nos vindica delante de Dios. Santiago obviamente usa el sentido práctico porque Abraham fue justificado judicialmente en Gn 15:6 (2:23) antes de que ofreciera a Isaac en Génesis 22 (2:21). Su vindicación delante de los demás se ve cuando ellos le llaman 'amigo de Dios' (2:23). Por lo tanto, la fe de Abraham se hizo 'perfecta' o maduró al ser demostrada (2:22)

En 2:26 Santiago no está diciendo que la fe fortalece las obras, pero que las obras fortalecen la fe. Son las obras que hacen que la fe sea útil, así como el espíritu hace que el cuerpo sea útil. El problema no es si la persona tiene fe o no, sino cómo puede hacer que la fe le aproveche o que le sea útil al Cristiano.

 

Contraste con la enseñanza de Pablo sobre la salvación por la fe aparte de las obras

La enseñanza de Pablo sobre la salvación por la fe aparte de las obras

Esta es tal vez la pregunta más importante en toda la teología cristiana. Esta pregunta es la razón de la Reforma – la división entre la iglesia protestante y la iglesia católica. Esta pregunta es una diferencia clave entre el cristianismo Bíblico y la mayoría de las sectas que profesan ser "cristianas". ¿Es la salvación por fe solamente, o por fe más las obras? ¿Soy salvo solamente creyendo en Jesús, o tengo que creer en Jesús y hacer ciertas cosas?

El asunto de la fe sola o de la fe más obras, se ha hecho difícil a causa de algunos pasajes de la biblia difíciles de conciliar. Compare Romanos 3:28, 5:1 y Gálatas 3:24 con Santiago 2:24. Algunos ven una diferencia entre Pablo (la salvación es por fe solamente) y Santiago (la salvación es por fe más obras). Pablo dogmáticamente dice que la justificación es por fe solamente (Efesios 2:8-9), mientras que Santiago parece estar diciendo que la justificación es por fe más obras. Este aparente problema se resuelve al examinar correctamente lo que Santiago estaba hablando. Santiago está refutando la creencia de que una persona pueda tener fe sin producir ninguna buena obra (Santiago 2:17-18). Santiago enfatiza el punto de que la fe genuina en Cristo va a producir una vida cambiada y buenas obras (Santiago 2:20-26). Santiago no está diciendo que la justificación es por fe más obras, sino que más bien una persona verdaderamente justificada por fe, va a tener buenas obras en su vida. Si una persona afirma ser un creyente, pero no tiene buenas obras en su vida – entonces es probable que no tenga una fe genuina en Cristo (Santiago 2:14, 17, 20, 26).

Pablo dice lo mismo en sus escritos. Los buenos frutos que los creyentes deberían tener en su vida, se mencionan en Gálatas 5:22-23. Inmediatamente después de decirnos que somos salvos por fe y no por obras (Efesios 2:8-9), Pablo nos informa que fuimos creados para hacer buenas obras (Efesios 2:10). Tanto Pablo como Santiago esperan una vida cambiada, "¡De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas!" (2ª Corintios 5:17). Santiago y Pablo no discrepan en su enseñanza sobre la salvación. Ellos se acercan al mismo asunto desde diferentes perspectivas. Pablo simplemente enfatizó que la justificación es solamente por fe, mientras Santiago pone énfasis en el hecho de que la fe en Cristo produce buenas obras.

 

¿Contradice Santiago a Pablo?

¿De qué sirve, hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa fe salvarle? Si un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario, y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta. Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno. Haces bien; también los demonios creen, y tiemblan. Pero, ¿estás dispuesto a admitir, oh hombre vano, que la fe sin obras es estéril? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre cuando ofreció a Isaac su hijo sobre el altar? Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras, la fe fue perfeccionada; y se cumplió la Escritura que dice: Y Abraham creyo a Dios y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. Vosotros veis que el hombre es justificado por las obras y no sólo por la fe. Y de la misma manera, ¿no fue la ramera Rahab también justificada por las obras cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerta

Romanos 3:27-4:5

¿Dónde está, pues, la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿La de las obras? No, sino por la ley de la fe. Porque concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley. ¿O es Dios el Dios de los judíos solamente? ¿No es también el Dios de los gentiles? Sí, también de los gentiles, porque en verdad Dios es uno, el cual justificará en virtud de la fe a los circuncisos y por medio de la fe a los incircuncisos. ¿Anulamos entonces la ley por medio de la fe? ¡De ningún modo! Al contrario, confirmamos la ley. ¿Qué diremos, entonces, que halló Abraham, nuestro padre según la carne? Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué jactarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyo Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Ahora bien, al que trabaja, el salario no se le cuenta como favor, sino como deuda; mas al que no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia

 

Una contradicción aparente entre Pablo y Santiago

Toda esa introducción es simplemente para preparar el terreno a la aparente contradicción existente entre Pablo y Santiago sobre la doctrina de la justificación por fe.

La semana pasada expuse los argumentos de Romanos 4:1-5 para la verdad de que somos justificados sólo por fe, y no por obras. Ya lo puedes ver, por ejemplo, en Romanos 3:28: “concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley”; y más específicamente en Romanos 4:5: “mas al que no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia”. De modo que el veredicto de Dios de no culpable y la imputación de su propia justicia a nosotros, en Cristo Jesús, en el comienzo de nuestra vida cristiana, es sólo por fe, sin nada más que nos recomiende a Dios. Confiamos en su gracia gratuita para que nos perdone y nos absuelva, y nos considere como justos debido a la obra de Cristo. Así es como comenzamos en la vida cristiana -justificados sólo por fe.

Ahora, ustedes han escuchado los versículos de Santiago que parecen contradecir esto. Veámoslo de nuevo. Santiago 2:21, “¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre cuando ofreció a Isaac su hijo sobre el altar?”. Y Santiago 2:24, “Vosotros veis que el hombre es justificado por las obras y no sólo por la fe”. De modo que pueden ver que Santiago no solo dice que una persona es justificada por las obras, sino que también niega que la justificación sea sólo mediante la fe. Al menos utiliza palabras que, enfrentándolas aisladas, parecen significar algo muy diferente a lo que dice Pablo.

 

La palabra de Dios no se contradice a sí misma

Nosotros creemos que la Biblia está inspirada por Dios (2da a Timoteo 3:16). Es la mismísima palabra de Dios, escrita. Por tanto, creemos que la Biblia es verdadera y coherente, no nos enseña cosas que sean falsas, no se contradice a sí misma. Creemos esto porque el propio Jesucristo se ha hecho real para nosotros y ha demostrado ser el fidedigno Hijo de Dios. Él nos ha enseñado que las Escrituras no pueden ser quebrantadas (Juan 19:35). Él nombró apóstoles para que enseñaran a la iglesia, y prometió guiarlos a toda la verdad (Juan 16:13). Él nos ha dado su Espíritu para que sean abiertos nuestros ojos y veamos la realidad por lo que es (1ra a los Corintios 2:14-15). Así, nosotros hemos venido a recibir su Palabra como la mismísima Palabra de Dios (1 Tesalonicenses 2:13), libre de error y contradicción, porque Dios es verdadero y no un Dios de confusión.

 

Santiago está escrito para motivar a los cristianos a hacer buenas obras las cuales van a hacer que su fe madure y que les aproveche a ellos y a otros.

 

No hay contradicción entre Santiago y Pablo. Cuando Pablo habla de justificación sólo por medio de la fe, él está hablando de la justicia judicial delante de Dios. Cuando Santiago está hablando de la justificación por la fe con obras, él está hablando de una justificación práctica que se demuestra delante de otras personas. En Ro 3-5, Pablo está explicando cómo obtener una nueva vida en Cristo. En Santiago, él está explicando cómo hacer que se aproveche esa nueva vida.

 

Si este pasaje se toma como para demostrar una salvación 'real' a través de las obras, entonces inevitablemente las obras se convierten en algo necesario para la salvación - una total contradicción con Ef 2:8-9. También, no existe ninguna mención de un criterio de exactamente qué tipo o cuántas obras verifican la salvación. Esto abre la puerta al subjetivismo y mina la base objetiva de la garantía - la promesa de la Palabra de Dios de que todo el cree en la obra de Cristo va a ser salvo.

COMPARACIÓN CRONOLÓGICA DE LOS REINADOS DE JUDÁ E ISRAEL Y SUS PROFETAS

COMPARACIÓN CRONOLÓGICA DE LOS REINADOS DE JUDÁ E ISRAEL Y SUS PROFETAS


PROFETAS DE ISRAEL


Elías

Elías fue según la biblia un profeta hebreo que vivió en el siglo IX a. C.. Su nombre es una forma helenizada que proviene del nombre hebreo Ēliyahū y que significa "mi Dios es Yahveh".​ Elías era oriundo de Tishbé, en la región de Galaad y al oriente del río Jordá

Eliseo

Eliseo según la Biblia, fue un profeta hebreo que vivió en Israel entre 850 y 800 a.C. Fue escogido como el sucesor del profeta Elías durante el reinado de los reyes Joram, Jehú, Joacaz y Joás.​En hebreo, su nombre es Elisha, una abreviación de Elishúa, que en español significa "Dios es mi salvación".​

Jonás

Jonás era hijo de Amittay y nació en la aldea fronteriza de Gat-Hefer, en el Reino del Norte en algún años antes del reinado de Jeroboam II.

En algún momento antes delreinado de Jeroboam II, Jonás predijo las nuevas fronteras de Israel, específicamente desde Jamat hasta el mar de Arabá. Dios le dio a Jonás esta predicción que se cumplió cuando el rey Jeroboam II extendió su territorio. Los detalles exactos de la profecía y su tiempo en relación con Jeroboam II son desconocidos.

Oseas

Oseas (norte de Israelsiglo VIII a. C.) fue un profeta del Antiguo Testamento, hijo de Beeri y el primero del grupo de los doce profetas menores.Se le atribuye la autoría del llamado Libro de Oseas, en el que el profeta denuncia la infidelidad del pueblo para con Yahvé y revela el amor de Dios, comparable al del esposo que perdona a su esposa infiel o al del padre que ama a su hijo rebelde

Amos

Amós fue uno de los doce profetas hebreos conocidos como los Profetas menores. Era un pastor y productor de higos​ en Tecoa, en el límite del desierto de Judá. Fue profeta en Israel y el Reino del Norte durante el reinado de Jeroboam II. Le es atribuido el libro de la Biblia que lleva su nombre.


PROFETAS DE JUDÁ


Miqueas

Miqueas fue un profeta de origen campesino de finales del siglo VIII a. C., proveniente de Moreshet​ una pequeña aldea de la fértil llanura de Sefela a unos 30 kilómetros al suroccidente de Jerusalén. Fue autor del libro de la Biblia que lleva su nombre.

Isaías

Isaías, cuyo ministerio tuvo lugar durante el siglo VIII a.C.​ El ministerio profético de Isaías tuvo lugar en el Reino de Judá durante las monarquías de Uzías, Jotán, Acaz, Ezequías y Manasés.​ Profetizó durante la crisis causada por la expansión del Imperio asirio.

Nahúm

Nahum fue un profeta menor originario de Galilea que escribió el Libro de Nahum, ​uno de los libros del Antiguo Testamento. Es el séptimo profeta según la lista tradicional de doce profetas menores. Su nombre proviene del hebreo נָחוּם [Nājjūm], que significa "lleno de consolación".​

Joel

Joel significa "Jehová es Dios", es de los llamados «profetas menores», hijo de Fatuel.

Habacuc

Junto a Zacarías y Hageo, forma parte del grupo de profetas que se nombran a sí mismos (Habacuc 1:1). Algunas personas creen que el nombre Habacuc tiene relación con el de una planta; pero, desde los tiempos de Jerónimo, uno de los Padres de la Iglesia que tradujo la Biblia al latín, el nombre de Habacuc ha sido traducido «abrazado» o «que abraza». Abdías y Malaquías son los únicos profetas menores de los cuales sólo conocemos sus nombres.

Sofonías

Sofonías es el noveno de los profetas menores del Antiguo Testamento, hijo de Kusí, de la tribu de Simeón.

Empezó a profetizar bajo el reinado de Josías de Judá (c. 624 a. C.), probablemente antes de que ese piadoso rey haya reformado los desórdenes de su nación.1​Las predicciones de Sofonías se contienen en tres capítulos bíblicos. Exhorta en ellas a los judíos a la penitencia, predice la ruina de Nínive y después de hacer terribles amenazas a Jerusalén, concluye con promesas consoladoras sobre la vuelta de la cautividad de Babilonia, el restablecimiento de la ley y la vocación de los gentiles.

Jeremías

Jeremías fue un profeta hebreo, hijo del sacerdote Hilcías. Jeremías vivió entre el 650-585 a.C. en Judá, Jerusalén, Babilonia y Egipto. Fue coetáneo de Ezequiel y anterior a Daniel 

Ezequiel

Ezequiel fue un profeta hebreo, que ejerció su ministerio entre 595 y 570 a.C., durante el cautiverio judío en Babilonia.​ El nombre Ezequiel significa "Dios es mi fortaleza".​

Abdías

Su nombre (Abadías, Obadía, Obadías, Obadiá u Obadiás) deriva del hebreo Obhadh-Iaj, que significa ‘obediente, sirviente de Iavé".

Fue uno de los doce profetas menores del Antiguo testamento, autor del Libro de Abdías. Con sólo veintiún versículos, es el más corto de la Biblia y uno de los menos precisos desde el punto de vista cronológico. Nada se sabe acerca de su autor, excepto su nombre (Abdías).

Zacarías

Zacarías es uno de los profetas menores, a quien se atribuye el libro que lleva su nombre. Su nombre significa Yahveh Ha Recordado. Zacarias "el grande" se llama a sí mismo hijo de Berekías hijo de Idó pero en otros pasajes se omite el nombre de Berekías

Hageo

Hageo (Hebreo: חַגַּי, Ḥaggay o "Hag-i") o Ageo fue uno de los doce profetas hebreos menores, y el autor del libro de Hageo. Su nombre significa fiesta, solemnidad.

Malaquías

Malaquías fue un profeta judío cuyas revelaciones constituyen el Libro de Malaquías, común al Antiguo Testamento de la Biblia cristiana y a la Tanaj hebrea. Malaquías "mi mensajero", es el último de los 3 profetas del exilio, casi 100 años después de Hageo y Zacarías, en el 450 a. C

Esdras

Sacerdote y escriba del Antiguo Testamento que condujo a una parte de los judíos de regreso a Jerusalén después de su cautiverio en Babilonia (Esdras 7–10Neh. 812). En el año 458 a.C. recibió permiso de Artajerjes, rey de Persia, para llevar a Jerusalén a cualquier judío exiliado que quisiera ir (Esdras 7:12–26).

Nehemías

Nehemías es una figura de la cautividad de Babilonia y el retorno a Sion, cuya historia está consignada en el Tanaj y la Biblia. Es considerado principal artífice de la reconstrucción de las murallas de Jerusalén y autor del Libro de Nehemías. 


REYES BUENOS


Saúl

El relato bíblico, puesto por escrito entre uno y tres siglos después,​​ indica que Saúl era hijo de Kis (o Cis) de la tribu de Benjamín y que fue ungido rey por el profeta Samuel. ... También tuvo una concubina llamada Rizpah hija de Aiah, quien le dio dos hijos; Armoni y Mefiboset (o Mefibaaal).

David

David fue el segundo rey hebreo, sucesor de Saúl, descendiente de Isaí, de la tribu de Judá. Es considerado como un rey esencialmente justo, valiente y apasionado, aclamado guerrero, músico y poeta, rubio, de hermosos ojos, prudente y muy bella presencia y al que tradicionalmente se atribuye la autoría de muchos de los salmos del Libro de los Salmos.

Salomón

(Jerusalén, actual Israel, h. 1000 a.C. - id., 931 a.C.) Rey de Israel (hacia 970-931 a.C.). Hijo del rey David y de Betsabé, Salomón fue ungido como soberano de los hebreos e instruido acerca de sus obligaciones por su padre, en detrimento de Adonías, su hermanastro mayor, quien aspiraba a la sucesión al trono de Israel.

Asa

(en hebreo: אסא) fue el quinto rey de la casa de David y el tercero del Reino de Judá, gobernando entre 913 y 873 a.ne. Era hijo de Abías y bisnieto de Salomón. Asa reinó 40 años en Jerusalén; el nombre de su madre fue Maaca, hija de Abisalom. ... Asa fue celoso cumplidor de la religión judía, y persiguió a los idólatras.

Josafat

Josafat fue el hijo y sucesor de Asa, rey de Judá y de Azubá, hija de Silhí. Fue el sexto rey de la casa de David y el cuarto del Reino de Judá. Ascendió al trono con 35 años y reinó 25.​ Su reinado fue contemporáneo de los de Ajab, Ocozías y Joram, reyes de Israel.

Joas

Joás fue el noveno rey de Judá, que reinó durante el período entre los años 835 a. C. – 796 a. C., aproximadamente. Él fue el único que, gracias a sus tíos Joiada y Josaba, sobrevivió a una masacre instigada por su abuela paterna Atalía en la que mató a todos los hijos de su difunto hijo, Ocozías de Judá.

Amasias

Amasías fue un rey de Judá. Hijo y sucesor de Joás, rey de Judá, su primera acción de gobierno fue la persecución de los asesinos de su padre, y contrariamente a la costumbre, permitió vivir a sus hijos

Usías

Uzías, Ozías, o Azarías fue un rey de Judá que reinó en el período 809-759 a. C., ​pero según E.Thiele, la fecha del reinado sería 767-740 a. C., ​si bien entre 751 y 740 a. C., ejercería la corregencia, Jotán de Judá, por haber ya contraído la lepra. 

Jotam

fue un Rey de Judá748-732 Hijo del rey Uzías (Azarías) reino en Juda 16 años

Cuando Uzías fue herido con lepra por invadir ilegalmente el templo y ofrecer incienso ilegalmente, Jotán se encargó de los deberes reales en lugar de su padre, pero su período de Gobierno no se registra sino hasta de la muerte de aquel, cuando tenía 25 años.

Ezequías

Ezequías fue el decimotercer rey del reino de Judá, hijo del rey Ajaz, Reinó 29 años. Es uno de los reyes mencionados en la genealogía de Jesús en el evangelio de Mateo.

Josías

Josías fue rey de Judá entre 639 y 608 a. C., e instituyó reformas importantes. En su reinado se inició la recopilación y edición del Deuteronomio bajo el liderazgo religioso del profeta Jeremías.

 

REYES MALOS

 Roboam

Roboam fue un rey de Judá que reinó entre 928 y 913 a.C.​ Fue hijo de Salomón con Naamah. Su reinado está consignado en el Primer Libro de Reyes.​Hijo y heredero de Salomón, recibió el reino unificado de Judá e Israel, pero no fue bien recibido por los israelitas.

Abdiam

Abías fue el cuarto rey de la casa de David y el segundo del Reino de Judá. Era hijo de Roboam y Macá, ​y reinó entre el 915 y el 911 a. C., según William F. Albright.

Jeroboam

Primer rey del Reino del Norte o de Israel y fundador de la primera dinastía del mismo, tras la división del pueblo en dos reinos. Fue coetáneo de Roboam, Abiyyah y Asá de Judá. Jeroboam I, efraimita de Seredá, fue hijo de Nebat y de Seruah.

Nadab

Segundo rey de Israel, hijo y sucesor de Jeroboam I y coetáneo de Asá, rey de Judá. Se conocen pocos datos de su corto reinado, que se caracterizó por consentir las prácticas idolátricas (becerros de oro de Betel y Dan).

Baasa

Basá o Baasa fue el tercer rey de Israel. Su historia está recogida en el Primer Libro de los Reyes​Gobernó en Israel entre los años 909 a 886 a. C., un periodo de casi 24 años en la transición entre la Edad de Hierro I y II.​Era hijo de Ahías, de la tribu de Isacar.​

Ela

Ela fue el cuarto rey de Israel. En hebreo (אלה) - transliterado "'lh" - Su historia está recogida en el Primer libro de los Reyes 16:8-11.

Gobernó en Israel entre los años 886 a 885 a. C.1​un período de casi dos años.2​Hijo de Baasa, sucedió a su padre en el trono en Tirsa. Tan solo sabemos que Zimri, jefe de las caballerizas reales, conspiró contra él y lo mató,3​ aprovechando que estaba borracho en casa del mayordomo de palacio. Al usurparle el trono Zimri mandó matar a toda la familia real y amigos de Ela.

Zimri

fue el quinto rey de Israel. Su historia está recogida en el Primer libro de los Reyes 16:9-20.

Gobernó en Israel siete días durante el año 885 a.C en Tirsa.12​Tras haber usurpado el trono, matando a su antecesor y a su familia se hizo rey de Israel en Tirsa. No obstante las noticias llegaron al resto del ejército, que se encontraba luchando contra los filisteos en Gibetón. El pueblo indignado por el regicidio proclamó al general Omrí como rey de Israel y este partió a sitiar Tirsa.

Omri

Omrí (en hebreo: עָמְרִי, hebreo moderno: ʿOmri, hebreo tiberiano: ʿOmrî; acortado del hebreo: עָמְרִיָּה, hebreo moderno: ʿOmriyya, hebreo tiberiano: ʿOmriyyāh; en español: "Yahveh es mi vida") fue rey de Israel y padre de Ajab. Existen tres cronologías para la época de los reyes que situarían su reinado en los siguientes períodos: La propuesta de Edwin R. Thiele (888 - 880 a. C. para su disputa dinástica con Tibni y 880 a. C. - 874 a. C. para su reinado propiamente dicho); la de William Foxwell Albright (876 a. C. - 869 a. C.); y la propuesta por Gershon Galil (884-873).1​ Su historia está recogida en el Primer Libro de los Reyes 16, 15-28. Existen además fuentes arqueológicas que completan el testimonio bíblico.

Acab

Séptimo rey de Israel entre el 874 y el 853 a. C, reinó durante 22 años, siendo un mal gobernante, debido a la influencia de la esposa.

Ocozias

Ocozías fue según la Biblia, el octavo rey de Israel, sucesor de Ajab, hijo del rey y de la reina Jezabel. Su historia se relata en el Primer libro de los Reyes 22:40, Segundo libro de los Reyes 1:1-18 y en el Segundo Libro de las Crónicas 20:35-37.

Joram

Joram fue el noveno rey de Israel. En hebreo (יורם) - transliterado "ywrm". Su historia está recogida en el Segundo libro de los Reyes 3:1 a 27; a continuación se introduce la historia del profeta Eliseo, sucesor de Elías, en la que también se arrojan indirectamente datos del reinado de Joram hasta que se reaunuda la historia en el capítulo 9:1-26.

Jehu

Jehú es un monarca mencionado en la Biblia, rey del Reino de Israel.​ Su nombre es una contracción del nombre del Dios hebreo Yahve con el pronombre personal masculino singular hebreo "hu", y significa "Yah es él", o "él es Yah".

Joacaz

Joacaz, su pronunciación y transliteración original seria Yeho'ajaz escrito יהואחז. Fue un rey de Israel, hijo de Jehú, fundador de la dinastía más larga y poderosa que hubo en el reino norteño de Israel. Comenzó a reinar en el año 814 a.

Joas

Joás fue el noveno rey de Judá, que reinó durante el período entre los años 835 a. C. – 796 a. C., aproximadamente. Él fue el único que, gracias a sus tíos Joiada y Josaba, sobrevivió a una masacre instigada por su abuela paterna Atalía en la que mató a todos los hijos de su difunto hijo, Ocozías de Judá

Jeroboam II

Jeroboam II, (en hebreo: ירבעם השני, que el pueblo se multiplique, cuyo pueblo es numeroso o YAH contiende por el pueblo) era hijo de Joás y el decimotercer rey del Reino de Israel. Su reinado coincidió con los de Amasías y Uzías de Judá.

Zacarías

Rey de Israel, hijo de Jeroboam II. Ascendió al trono en 743 A. C., al morir su padre. Tuvo su corte en Samaria. Hay controversia sobre las fechas de su reinado, ya que William Foxwell Albright da 746 a. C.-745 a. C., y E. R. Thiele ofrece 753 a. C.-752 a. C.​

Salum

Sellum , Salum o Shallum fue un rey de Israel que ocupó el trono en los años 745 a. C. o 752 a. C..1

Era hijo de un hombre llamado Yabesh. En el sexto mes del reinado de Zacarías, Sellum conspiró contra él, lo asesinó en Yibleam y se proclamó rey. La Biblia resume muy sucintamente su reinado (2 Reyes, 15:13-15). Al mes de estar en el trono, un sujeto llamado Menajem se rebeló contra él en Tirsá, entró en Samaria, lo asesinó y ciñó la corona israelita.

Manahem

Menajem, Menahem o Manahem, fue el 16º rey de Israel. De acuerdo con la cronología de Kautsch, ​ gobernó en 743-736 a. C.; según Schrader, de 745 hasta 736 a. C.. William Foxwell Albright ha fechado su reinado en 745-738 a. C., mientras que E. R. Thiele ofrece las fechas 752-742 a. C.

Pekaia

Pecaj o Peka (? - 732 a. C.), hijo de Remaliah, era un oficial del ejército que se convirtió en rey de Israel entre los años 737 y 732 a. C.

Edwin. R. Thiele ofrece como fechas de su reinado, 740-732 a. C. Si esto es cierto Pecaj solo habría reinado 8 años.

Mas la biblia dice que reino 20 años pero la explicación más lógica es que se hizo incluir los 12 años que habían correspondido a Pecajías y Menajem los 2 reyes anteriores

Subió al trono tras asesinar a Pecajías, ya que estaba en contra de la política de amistad con Asiria que aquel practicaba, y prefería una alianza con Damasco.1​Junto con Rasin de Damasco, declaró la guerra al rey de JudáAjaz. Este pidió ayuda a Tiglatpileser III, que conquistó Damasco, toda la costa del Mediterráneo y parte del reino de Israel, deportando a sus habitantes.2​Pecaj fue asesinado debido a una conspiración dirigida por Oseas.

Peka

Decimoveno rey (si se incluye a Tibni* en el número) del reino norteño de Israel. Usurpó el trono al asesinar a Pekaía

Oseas

Oseas fue el último monarca del Reino de Israel, reinó aproximadamente durante el período 732 a. C.-722 a. C. Impuesto por Tiglatpileser III, con soberanía reducida a Samaria, se sublevó a la muerte de aquel y buscó la alianza de Egipto, pero fue derrotado por Salmanasar V, cegado y conducido como cautivo a Asiria.

Joram

Joram fue el noveno rey de Israel. En hebreo - transliterado "ywrm". Su historia está recogida en el Segundo libro de los Reyes 3:1 a 27; a continuación se introduce la historia del profeta Eliseo

Azarías

Uzías, Ozías, o Azarías fue un rey de Judá que, según la Enciclopedia Católica, reinó en el período 809-759 a. C., ​ pero según E.Thiele, la fecha del reinado sería 767-740 a. C., ​si bien entre 751 y 740 a. C., ejercería la corregencia, Jotán de Judá, por haber ya contraído la lepra.

Atalía

Atalía fue reina de Judá durante el período 842 a. C.-835 a. C. Fue el séptimo reinado de Judá. Era hija de Ajab, rey de Israel, y de Jezabel, la princesa de Tiro que aparece en la Biblia. Sin embargo, algunos eruditos creen que era hermana de Ajab, en lugar de su hija.

Acaz

Ajaz o Acaz fue un rey de Judá que gobernó entre el 734 y el 715 a. C. aproximadamente. Era hijo y sucesor de Jotán de Judá.

Manases

Manasés fue un rey de Judá que gobernó entre, siendo corregente entre 697 y 687 a.C., y soberano entre 687 y 642 a. C. Fue hijo y sucesor de Ezequías. Se declaró vasallo de Asurbanipal, emperador de Asiria, proporcionándole tropas contra Egipto.

Amón

Amón de Judá, hijo de Manasés y Meshullemeth, sucedió a su padre como rey de Judá. Estaba casado con Jedidah, la hija de Adaiah de Bozkath. William F. Albright fecha su reinado en 642-640 a. C. Amón subió al trono con 22 años, y reinó durante dos.​

Joacim

Joacim​ fue un rey de Judá que gobernó entre 608 y 598 a. C.​Fue hermano y sucesor de Joacaz, y su nombre original era Eliaquim o Eliaquín.​ El faraón Necao II invadió Judá, depuso a su antecesor, y le instaló a él en el trono, como vasallo.​ Sin embargo, en 605 a.

Joaquín

Joaquín, también conocido como Jeconías, fue el penúltimo rey de Judá. Gobernó en el período, aproximadamente.​​. Aparece en el Evangelio de Mateo 1:12 en la genealogía de Jesús: Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel

Sedequias

Sedecías o Sedequías es un personaje bíblico que fue el último rey de Judá antes de la destrucción de este reino a manos de los babilonios. Sedecías había sido nombrado rey por Nabucodonosor II, rey de Babilonia, tras el sitio de Jerusalén en 597 a. C., para suceder a su padre Joaquín.

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